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Banco Santander sigue perdiendo plantilla: cada vez menos personas para hacer el mismo trabajoç

  • Foto del escritor: CGT Banco Santander
    CGT Banco Santander
  • 12 jun
  • 2 min de lectura

Los datos del censo estatal de Banco Santander a 31 de marzo de 2026 vuelven a reflejar una realidad que desde CGT llevamos años denunciando: la plantilla sigue reduciéndose mientras la carga de trabajo continúa aumentando.

Según los datos facilitados por la propia entidad, la plantilla estatal se sitúa actualmente en 19.433 personas.

La cifra por sí sola puede parecer un simple dato estadístico. El problema aparece cuando se compara con la evolución de los últimos años.


Una reducción constante de empleo

Hace apenas un año, a 31 de marzo de 2025, la plantilla estatal era de 20.372 personas. Eso significa que en apenas doce meses se han perdido 939 puestos de trabajo.

Y si ampliamos la perspectiva, la tendencia es todavía más preocupante.

Año tras año asistimos a:

  • cierres de oficinas,

  • externalizaciones,

  • amortización de puestos,

  • reducción de equipos operativos,

  • y una ausencia evidente de relevo generacional.

Mientras tanto, el trabajo no desaparece.


Menos plantilla, más presión

La realidad que vive la plantilla cada día es sencilla de entender:

menos personas no significa menos trabajo.

Significa:

  • más presión comercial,

  • más carga administrativa,

  • más funciones para cada persona,

  • más dificultades para conciliar,

  • más estrés,

  • y un deterioro progresivo de la salud laboral.

No es casualidad que en todas las reuniones con la empresa, en las encuestas internas y en las movilizaciones sindicales aparezcan siempre los mismos problemas: sobrecarga de trabajo, falta de personal y objetivos cada vez más difíciles de alcanzar.


Una plantilla cada vez más envejecida

Los datos del censo también muestran otro fenómeno preocupante.

Más del 43 % de la plantilla tiene actualmente entre 50 y 67 años, mientras que las incorporaciones jóvenes siguen siendo claramente insuficientes para garantizar el relevo generacional.

La pregunta es evidente:

¿Quién va a realizar el trabajo cuando se produzca la próxima oleada de jubilaciones y prejubilaciones?

Porque reducir plantilla puede mejorar determinados ratios financieros a corto plazo, pero genera graves problemas organizativos cuando no existe una planificación real del futuro.


Beneficios récord y menos empleo

Lo más llamativo es que esta reducción de empleo se produce en un contexto de beneficios históricos para la entidad.

Mientras Banco Santander continúa presentando resultados récord y presume de transformación digital, la plantilla sigue disminuyendo y las oficinas continúan funcionando con menos recursos humanos.

La consecuencia la conocemos todos:

Las mismas tareas.Los mismos clientes.Los mismos objetivos.

Pero cada vez menos personas para hacerlo.


Desde CGT seguiremos denunciándolo

Desde CGT seguiremos denunciando una política de reducción de empleo que deteriora las condiciones de trabajo, incrementa la presión comercial y perjudica tanto a la plantilla como a la calidad del servicio prestado a la clientela.

Porque detrás de cada cifra hay personas.

Y detrás de cada puesto amortizado hay más trabajo para quienes se quedan.


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