Objetivos imposibles en Banco Santander
- CGT Banco Santander
- hace 4 días
- 1 Min. de lectura

El modelo y abuso de objetivos de este primer trimestre de 2026 deja clara la jugada, cualquier cosa vale para dificultar que lleguemos. No se busca incentivar, sino controlar, señalar y castigar a la plantilla.
La realidad es clara: se suben los objetivos, se baja el VBI asignado a muchos productos y algunas ventas dejan directamente de computar. El resultado es que, aun vendiendo más y trabajando más, las personas trabajadoras “producen menos” sobre el papel.
La perversa conexión entre objetivos imposibles y evaluación
El problema se agrava cuando estos objetivos imposibles se vinculan directamente a la evaluación. De este modo, no alcanzar cifras inalcanzables puede traducirse en suspensos, señalamientos y en la construcción del relato de la “baja productividad”.
Esta conexión convierte el sistema de objetivos en una herramienta disciplinaria, generando miedo e inseguridad entre la plantilla.
Un contexto laboral que lo empeora todo
Todo esto sucede, además, en un entorno marcado por:
Falta estructural de personal.
Falta de medios materiales y técnicos.
Incidencias constantes en las aplicaciones.
Presión comercial diaria y malestar creciente de la clientela.
Aumento de bajas de compañeras y compañeros que ya no pueden más y que no son cubiertas.
Desde CGT lo decimos con claridad: no luchamos por premios, luchamos por salarios dignos y por condiciones de trabajo que no utilicen los objetivos como un arma.
Los objetivos imposibles y la trampa del VBI no miden el trabajo. Miden la capacidad de aguantar presión.









Comentarios